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sábado, 2 de julio de 2016

No.
No hay donde poner un mensaje.
No hay un destinatario.
No hay alguien a quien le interese.
No hay un lugar donde depositar este dolor.
No se puede gritar, ni decir, ni mostrar.
No se puede llorar.
Estoy bloqueada porque la única razón por la cual no lo estaba ya no existe.
No hay algo bueno en mi, ni amable ni positivo que me haga digna de recibir consuelo o piedad.
No hay más que desprecio hacia mi. Una vez que fui utilizada no sirvo más, no soy reservorio ni recipiente de compasión.
Mis ojos están rojos de contenerse.
Corre, refúgiate en los brazos de esa masa amorfa y comunitaria que percibes como el ente femenino. La mujer es un conjunto de vaginas indistintas, que se utilizan una tras otra sin ninguna particularidad o predilección. 
Solo en mis sueños eres bueno, me quieres y te importo.
Esa persona que pensé que eras solo estuvo en mi mente. Nunca existió.
Y mis sueños solo están adentro de mi. 

El día que el miedo se acabó

10 febrero 2015
El día que el miedo se acabo.

¿Es el día en que me desconecté de mis sentimientos y mi dolor?
¿Es un mecanismo de defensa?

¿Alguien chocó? ¿Alguien se enfermó? ¿No se pagó la tarjeta? ¿Alguien reprobó? 

Nada me da miedo.

Todas esas cosas son puras tonterías, en realidad no dan miedo ni son problemas.

¿Te vas a morir? Es cierto, y yo también. Todos nos vamos a morir, unos más lentamente y con más dolor que otros. Y todo ese sufrimiento no tiene ningún sentido. 

¿Tiene alguna importancia?

Andamos en nuestros coches, en nuestros trabajos, ocupaciones. Y nada importa. Somos un capricho de la evolución con conciencia de nosotros mismos. Pero nada de lo que hacemos, pensamos o sentimos importa para nada.

Nos creemos los reyes de la creación, y solo somos insectos pisoteables.

Y tarde o temprano, todos desapareceremos de esta dimensión 

Esos ojos tristes, eso son: tristes.


Solo 10 palabras


5 febrero 2014
Así empieza y así acaba.
Es sorprendente ver lo poco que se dijo por meses.
Lo mucho que eso significaba en mi mente.
Lo mucho que llenaba mis días, mis semanas, mis años.
La mayoría de las cosas solo estaban ahí, dentro de mi cabeza.
Lo que estaba fuera, la realidad, era nada.
Los viajes, el ir y venir, la falta de contacto.
Los vacíos eran rellenados con ilusiones.
Quimeras, conversaciones, sueños, ilusiones.
Que sólo vivieron en mi cabeza.
Pasaron semanas, meses, años.
Colgados sólo a través de 10 palabras.
Repetidas una y otra vez.
Pero en el fondo solo palabras, sólo eso.
No acciones.
No presencia.
No visitas.
No llamadas.
No compromiso.
Sólo unas cuantas palabras, 10 a lo sumo, repetidas de manera regular de manera escrita a través del tiempo.
Pero vacías.
Las rupturas constantes.
La falta de constancia.
La ausencia de insistencia.
Disforia.
Discordia.
Tu suponías una maldad en mi.
Que a veces surge en tu discurso.
Y que solo es un reflejo de tu interior.
Yo quería hacer el amor con amor.
Y lo logré. O eso creí.
Y lo perdí.
Y ese amor es lo que redimía la situación.
Cuando eso se perdió, se perdió.

Lo único que redimía a esa maldad era el amor.
Al perderse el hacer el amor con amor
Mi maldad fue iredenta.
Por tanto insostenible.



Edad Media

3 marzo 2013
Hay un destello en el espejo.
Brutal que reconozco en cada rostro de mis coetáneas.
Algo de lo que hubo.
Que para el pasado es inescondible.
Pero que para el futuro es novedad.
En la mitad del camino me encuentro y miro para atrás y adelante.
Un largo trecho falta.
Lo mismo que llevo.
Pero el ímpetu es menor.
La fuerza y la belleza también.
Y es cruel lo que falta y lo que queda.
Terrible ver los estragos del tiempo.
Mientras la tersura se resbala por huecos, pellejos pegados a la carne.
Y al hueso.
Lo lleno se escapa.
Como sí la juventud se escapara por un lugar perdido ente la piel y el hueso.
Los nuevos no tienen parámetro.
No intuyen lo que ya no esta.
Sólo ven los rastros.
De lo que alguna vez hubo.
En el destello del espejo.

Presagios

9 septiembre 2012
Hoy esta bien hoy no hay dolor enfermedad ni muerte.
Ayer fuimos felices en el espacio cotidiano
Hoy los fantasmas oscuros te han secuestrado.
Hoy poseo la salud la veo reflejada en mi derredor.
Fútil certeza.
El físico intacto.
El cuerpo entero.
Un niño llora.
Y el débil sonido.
Es ensordecedor en mi mente.
Presagios antiguos devoran.

¿Qué nos depara el destino?

Certeza

28 abril 2012
Encontré dentro de mi la certeza de que nunca podrías amarme toda
Y nunca me sentí lo
suficiente mente segura contigo para poder amarte

patética

1 abril 2011

Es patético observarme perdiendo la razón, sumida en la desesperación, al borde del pánico
El dolor en el pecho es tan real como mis lagrimas y la incapacidad de dejar de sufrir y sollozar en silencio 
¿Qué diablos me pasa?
¿Por qué no puedo dejarlo atrás?
Es una especie de frustración personal
El duelo es peor que el de una muerte porque contra esta no se puede hacer nada y aquí queda la posibilidad de hacer algo para arreglarlo.
Es patético notar que no hay remedio, que las cosas no se pueden forzar, ya se movieron, cambiaron,  y mi dignidad se encuentra por los suelos. He llegado a la máxima humillación y las cosas no se pueden componer con solo desearlo.

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