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viernes, 19 de agosto de 2022

Ya no

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.


Idea Vilariño

martes, 7 de noviembre de 2017

ave libre

Percibí el momento en el que salí de tu corazón.

Después de días de no pensarte, una desazón me invadió en uno de esos días en que una parte de mi muere en ti.

¿Por qué hay días en que vuelve a doler?

Lo entiendo como parte de la relación que ya solo existe en mi mente contigo.

Ya no necesito verte.

Ya tampoco necesito olvidarte.

Vivo con una tenue sombra de lo que fuiste.

Pero el hilo de telaraña que aún nos une y que alguna vez fueron cadenas de fuego se regenera brevemente cada vez que se acaba rompiendo de tanto estirarse.

Esos recuerdos ya solo son míos y de a poco van desmaterializandose

Tu ave quedó limpia de referencias a mi, después de sumergirse en un baño de arena y lodo.

Esa es la evidencia del momento preciso en el que el ave voló para emigrar.

Hiciste limpieza de mi.

Era el último paso que quedaba para mudarme definitivamente de tu corazón.

Poco a poco nos iremos de la mente también y por fin podré descansar, todas las heridas sanadas.

Adiós, buen viaje, ave de sol.


martes, 18 de julio de 2017

Eres dos personas distintas

18 junio 2017

No me ves
No me hablas
No sabes de mi
No compartimos la vida 
No conoces a mis hijos
No me oyes
Tu historia es idéntica aunque eres dos personas  distintas 

Tercera respuesta

13 de marzo de 2017
Tercera respuesta.
Se necesita estar muy desconectado de la realidad para después de lo que descubrí de ti y como me trataste después, te atrevas a escribirme.
No pienso formar parte de tu loca dinámica de niño no amado buscando "amor" en esa masa amorfa e indistinta de vaginas que percibes como el ente femenino.
No me escribas nunca más, ni te molestes en responder porque acabo de hacer una regla para que todo lo tuyo se vaya directamente a la basura.

Segunda respuesta

Segunda respuesta 
8 de marzo de 2017
Te imagino perfecto diciéndole lo mismo a cualquier otra.
Se necesita tener muy poca vergüenza para escribirme después de lo que descubrí de ti y de como me trataste después.
Desaparece por completo 

miércoles, 5 de abril de 2017

Primera respuesta

19 de febrero de 2017

"Aunque no sea lo que a ti te gustaría que fuera, te adoro, y no puedo olvidarte"
Qué manera de subestimar una situación.
No es que no seas lo que a mí me gustaría.
No es que tu carácter tenga alguna característica que choque con el mío.
No es que no hicieras algo que yo esperara. 
No.
Es que eres patológicamente mentiroso y manipulador.
Perverso.
Endemoniadamente centrado en leer a tu víctima para decirle o tratarla como crees que quiere ser tratada a través de tus observaciones.
Tu acecho para encontrar una posible vulnerabilidad.
Estas centrado en un solo objetivo: como un cazador, encontrar el momento que te favorezca.
No hay mayor placer para ti en la vida que lograr conquistar a alguien.
Ese momento en el que cae, en el que su corazón está en tus manos, como cuando después de acechar a un venado, que se aleja cuando te percibe, porque intuye el peligro, pero termina desplomándose cuando una bala atraviesa su corazón.
Ese sentimiento de posesión.
Pero tampoco es eso...
Tampoco es eso lo que "no me gusta de ti."
Porque para uno, ese acecho también puede ser placentero.
No es tampoco tu harem.
Tu colección personal de imágenes que te excitan y te muestran el resultado de tus conquistas.
No es ese altar al egocentrismo y narcisismo,  esa actuación que te regocijas en observar una y otra vez. 
No es que "no me guste esa característica de tu forma de ser".
Tampoco es eso, en realidad, tu cualidad más despreciable.
Ese acervo de mujeres engañadas es suficientemente macabro, peligroso, incriminatorio e ilegal.
Pero tampoco es eso...

Es tu respuesta cuando cayó la máscara.
Es tu manera de encararte con la realidad.
Primero, al ser confrontado, tu manera de intentar primero desplazar la culpa hacia la víctima. "Tú eres casada y aún así me aceptaste". Te acepté pero NUNCA te mentí. Yo a ti nunca te engañe. La culpa de aceptarte no es una situación que a ti directamente te afecte ni que muestre mi falta de amor hacia ti.
Segundo, cuando eres confrontado, simplemente me bloqueas. Me impides mostrarte el resultado de tu perversidad. Te ciegas y deliberadamente evitas conocer la consecuencia de tus actos, de tu maldad.
Y tercero, no te responsabilizas de tus acciones. No lastimaste, no heriste... destrozaste. Devastaste.
Es apenas justo que resarzas el daño que hiciste.
Es lo mínimo que podrías ofrecer. Pero no te nace. Es más, cuando se se solicita, te enojas y lo minimizas.
Es eso, precisamente... Es NO ser hombre. NO responsabilizarte de tus actos. 
Ni siquiera pagar exámenes médicos para descartar enfermedades sexualmente transmisibles y terapia psicológica para salir de la devastación que causaste.
No es un favor. Es lo mínimo indispensable. Pero ni siquiera eso fuiste capaz de ofrecer y cuando se te solicitó, de dar.
¿Tú crees que yo necesito que tu hicieras eso?
¿Crees realmente que no puedo hacerlo yo?
Creo que no contaba con el conocimiento necesario dadas las circunstancias para saber que esos eran mis posibles riesgos.
Era tu responsabilidad mínima...
Pero ni eso fuiste capaz de dar.
No necesito estar cerca un hombre tan perverso. En realidad no.
No es que no seas lo que a mí me gustaría que fueras.
No te confundas.

Irrupción

25 de enero de 2017
Irrupción 

¿Por qué repentinamente irrumpes en mi mente?
Cuando tengo todo controlado y ha pasado tanto tiempo.
¿Haces vudu? 
¿Envías señales de humo?
Si ya no te pensaba ¿por qué otra vez?

No puede ser de otra manera más que por el pedazo tuyo que vive en mi.

Es un pedazo que te arranqué y ahora es mío.
No tiene relación contigo, sino con mis sueños.
¿Esa parte tuya en realidad soy yo?
¿Nunca fue tuya?
¿Siempre fue mía?
¿Siempre creí que eras tú pero en realidad era yo?

¿Como es posible que después de estar curada de ti, recaigo?
¿Eres una metástasis de un cancer antiguo? 
¿Necesito otra dosis de quimioterapia de realidad para volver a mantener el tumor a raya?

¿Cómo puede ser que nunca fue nada realidad? 
¿Que cada palabra era pronunciada una tras otra vez ante diferentes vaginas?

¿Qué suerte de enfermedad macabra me contagiaste?

¿Qué dice de mí esta incapacidad de sanar?

¿Es que quiero destruirme en realidad?

¿Es que siento que merezco ser tratada como un objeto?

¿Por qué no te largas de mi corazón que has roto tantas veces? 
¿Por qué no me dejas finalmente? 
¿Por qué no te dejo finalmente? 
Ya quiero paz.

Devastación

12 de agosto de 2016

No quedó nada.
Solo un terreno árido y quemado.
El incendió acabó con todo.
Fue tan devastador que no hay posibilidad para que el bosque renazca.
Los pájaros volaron, las ardillas y venados encontraron otros bosques.
Las hadas encontraron otros faunos.
Las plantas fueron calcinadas hasta la raíz.
Una niebla cubre las cenizas.
La lluvia ha terminado.
Y al fondo, amanece.

Por toda la eternidad el fuego estará en deuda con el bosque. No hubo piedad, compasión ni resarcimiento.

Autonomía

1 de septiembre de 2016

Autonomía 

No necesito media naranja.

No tengo ganas de coger si no se me trata bien.

Si no hay ilusión, respeto, anhelo, conquista.

Si soy lo último en la lista de cosas por hacer.

Si ni siquiera se me dirige la palabra ni se me pregunta cómo estoy.

Las ganas de coger no se pueden dirigir a ningún lugar cuando hay tanto desprecio.

La pregunta es:

¿Si fuera diferente si querría?

Demasiada mamada en mi contra.

¿A estas alturas y en estas circunstancias a alguna le quedan ganas todavía?

Ya vi todo y no queda nada de la figura masculina adulta sexual que rescatar.

Demasiada agresión, demasiada violencia, demasiado engaño, demasiada ira, demasiada pendejez.

Ya no estoy en edad de que me importe, harta de tanta necedad. 


Ya paso de los hombres. Solo quiero tranquilidad. Mi piel esta endurecida con tanta agresión, humillación, engaño, despecho, ser ignorada.

Entiendo de cierta manera a las mujeres que a estas alturas no quieren saber más del sexo masculino. 

Los hombres no entienden ni nunca entenderán la necesidad femenina de sentirse cercanas al ser amado. O tal vez si, lo entiendan muy al principio y por pocos años. Pero nunca se van a poder entregar. Es mejor que ni nos hagamos ilusiones.

No entienden la necesidad de hablar.

No entienden el imprescindible requisito femenino de sentirse conquistadas.

Creo que solo las mujeres entienden eso, por eso nunca vamos a ser completamente felices solo con un hombre.

Entiéndalo, estamos profundamente decepcionadas.


Me vengo de manera autónoma.

Tengo todo lo que necesito dentro de mi, mis sueños, mi erotismo, auténtico, lábil, fogoso, cuando se me da la gana. 

Me desfogo sin necesidad de humillarme y aguantar.

No necesito a nadie para causarme orgasmos infinitos.

Sociópata

21 de agosto de 2016

Qué fácil es entenderlo desde afuera 

Si tan solo fuéramos capaces de vernos claramente mientras estamos inmersos...

Es agradable sentirse conquistada,

Es maravilloso sentirse única 

Sentir que alguien piensa en ti, alguien te desea, es intoxicante.

Saberse especial, es adictivo. Para alguien narcisista es casi extático.

Sientes que no puedes vivir sin ese extasis.

Es tan obvio y a la vez tan poco claro mientras estas sumergida en la agradable sensación...

Y cuando lo ves claramente, cuando eres consciente, es tan sanador. Entender la dinámica te libera. 

No hay ni hubo nunca un futuro.

No hay ni hubo nunca un destino.

No hay ni hubo nunca ninguna magia ni nada especial 

Lo único que hubo fue mentira.

Lo único que hubo fue un trastorno de la personalidad que te impide entregarte a tu familia.

Lo único que hubo fue un vacío tan grande de amor, que tenías que intentar llenar de mujeres, compulsivamente, una tras otra. Lo que no sabes es que ese vacío es infinito. No hay manera de llenarlo. Te absorberá hacia el hasta que te engulla.

Lo único que hizo que eso durara tanto fue mi incapacidad de verme reflejada en los brazos de otro hombre sociopata. El caos era tan constante que no podía identificarme en el. También la retroalimentación narcisista que mi ego tragaba por completo.  

También te libera el haberte salido de la mente del otro por completo. Antes una parte de mi, a veces pequeña, a veces grande, llamada esperanza, impedía mi mudanza definitiva. A pesar de estar tan lejos, el vivir en la mente del otro te mantenía presa. Ahora que huí de tu mundo, por fin puedo dejarlo atrás. Por fin soy libre para entenderlo todo, y verlo desde afuera.

Anticlimax

22 de julio de 2016

Pensar todo bajo una nueva luz

No quedó nada.

Ni un sueño ni una esperanza ni un deseo.

Fue tal fulminante tu desenmascaramiento.

Fue tan devastador lo que vi,

Que no hay espacio para ningún posible recuerdo positivo.

Hay que repensar todas las experiencias bajo otra luz.

Volver a entenderlas, darles su justa dimensión.

Enmarcarlas en el contexto del engaño.

En la compulsión por hacerme caer.

Solo para destrozarme una vez más.

¿Qué dice eso de mi?

¿Cómo es posible que olvidara las mil veces previas?

En este momento recuerdo cómo siempre pensaba que no había valido la pena.

Pero siempre quedaba una pequeña puerta que dejaba entreabierta.

Hoy no quedó resquicio de añoranza.

No hay nostalgia.

Solo un sentimiento continuo de decepción, de engaño, de maldad, de irresponsabilidad, de juego macabro.

¿Habrá existido algún momento real?

El volver a entender cada momento, cada experiencia, cada palabra, bajo esta certeza, es de lo más devastador que he padecido.

Sensación de anticlimax. Una relación te debería hacer sentir segura, con intimidad, deseada, no utilizada, evitada, 

El tratamiento fue duro, pero acabé dolorosamente curada

lunes, 4 de julio de 2016

El inmenso vacío




El dolor y la necesidad de sentirse deseado llegan a niveles sorprendentes. Tan elevados, que solo muestran el tamaño del vacío dentro de ti.

Es tan grande esa necesidad de seducir, de filmar, de documentar cada encuentro sexual, que muestra el grado de angustia y compulsión por sentirse "amado" dentro de ti.

Porque hay algo que crees cierto y no ves la falacia: lo que tú buscas es "amor". Crees que eso es amor. Confundes el amor con el deseo, la seducción y con el acto sexual. El amor es entregarse al otro y preocuparse por su bienestar. Y en tu caso, cuando la máscara cayó, cuando fuiste descubierto, mostraste tu verdadero rostro: no quiero lidiar contigo, no quiero escuchar tu dolor, no quiero que me confrontes, no quiero saber nada de ti. Porque en realidad no me importas, solo eres el vehículo de mi placer. Porque no siento nada por ti, porque el amor no vive en mi, no me preocupas, solo me preocupa la vergüenza de haber sido descubierto. Es un alivio que me hayas pedido que no te vuelva a buscar. Porque de esa manera me evito la responsabilidad de lidiar contigo.

No te preocupa si en el proceso me pusiste en riesgo. No te importa si me contagiaste con algún virus. Porque lo único que importaba era aliviar ese vacío, intentar llenarlo con mujeres, una tras otra, todas engañadas, todas devaluadas ante tus ojos. Porque cuando fuiste confrontado, intentaste volcar tu culpa en mi: tú eres casada y me aceptaste... Si te acepté, pero fue en gran medida por tu habilidad para seducir. Porque sabes detectar el posible vacío que determinada víctima tuya está padeciendo, para llenarlo con tu presencia virtual. Yo NO te busqué. Yo NO te seduje. Yo NO te mentí. Ni una vez. Por más dolorosa que pudiera ser mi situación para ti, nunca la oculté. Nunca te dije que estaba en un lugar o con una persona, cuando estaba con otra. Yo NO te engañé. NUNCA.

El nivel de maldad, de perversión, es inmenso. Porque tú de antemano sabes que solo estás jugando. Tú sabes la verdad y no te importa. Sabes que nunca te entregarás, sabes que después de utilizar a una, correrás con la siguiente. Todas tus relaciones están construidas sobre mentiras.

¿Qué pasará el día que te descubran? No te importa porque en realidad solo te importa el hoy. Tu placer y tú emoción. El dolor de las demás no te importa. No hay mujeres suficientes que puedan llenar el vacío dentro de ti. Y eso es algo que tarde o temprano vas a descubrir.

sábado, 2 de julio de 2016

Hace un año



Hace un año
Quieres a la que vive dentro de ti, a la que has creado con tu mente.

Tu amor es solo un reflejo de tus deseos sueños y aspiraciones. Lo mío que hay dentro de ti es una construcción de tu percepción de mi.

Tu eres solo una voz que sale de mi mano

En ti reflejo mis vacíos. Lo nuestro está construido por palabras, por deseos, por pensamientos, no por presencias, olores o sensaciones.
Es intangible. Por lo mismo es increíblemente frágil y limitado.

Las frases construyen presencias que solo viven dentro de mi
Tu poesía es solo para ti, no es un instrumento de seducción, es una racionalización egoísta de tu interior
No.
No hay donde poner un mensaje.
No hay un destinatario.
No hay alguien a quien le interese.
No hay un lugar donde depositar este dolor.
No se puede gritar, ni decir, ni mostrar.
No se puede llorar.
Estoy bloqueada porque la única razón por la cual no lo estaba ya no existe.
No hay algo bueno en mi, ni amable ni positivo que me haga digna de recibir consuelo o piedad.
No hay más que desprecio hacia mi. Una vez que fui utilizada no sirvo más, no soy reservorio ni recipiente de compasión.
Mis ojos están rojos de contenerse.
Corre, refúgiate en los brazos de esa masa amorfa y comunitaria que percibes como el ente femenino. La mujer es un conjunto de vaginas indistintas, que se utilizan una tras otra sin ninguna particularidad o predilección. 
Solo en mis sueños eres bueno, me quieres y te importo.
Esa persona que pensé que eras solo estuvo en mi mente. Nunca existió.
Y mis sueños solo están adentro de mi. 

El día que el miedo se acabó

10 febrero 2015
El día que el miedo se acabo.

¿Es el día en que me desconecté de mis sentimientos y mi dolor?
¿Es un mecanismo de defensa?

¿Alguien chocó? ¿Alguien se enfermó? ¿No se pagó la tarjeta? ¿Alguien reprobó? 

Nada me da miedo.

Todas esas cosas son puras tonterías, en realidad no dan miedo ni son problemas.

¿Te vas a morir? Es cierto, y yo también. Todos nos vamos a morir, unos más lentamente y con más dolor que otros. Y todo ese sufrimiento no tiene ningún sentido. 

¿Tiene alguna importancia?

Andamos en nuestros coches, en nuestros trabajos, ocupaciones. Y nada importa. Somos un capricho de la evolución con conciencia de nosotros mismos. Pero nada de lo que hacemos, pensamos o sentimos importa para nada.

Nos creemos los reyes de la creación, y solo somos insectos pisoteables.

Y tarde o temprano, todos desapareceremos de esta dimensión 

Esos ojos tristes, eso son: tristes.


Solo 10 palabras


5 febrero 2014
Así empieza y así acaba.
Es sorprendente ver lo poco que se dijo por meses.
Lo mucho que eso significaba en mi mente.
Lo mucho que llenaba mis días, mis semanas, mis años.
La mayoría de las cosas solo estaban ahí, dentro de mi cabeza.
Lo que estaba fuera, la realidad, era nada.
Los viajes, el ir y venir, la falta de contacto.
Los vacíos eran rellenados con ilusiones.
Quimeras, conversaciones, sueños, ilusiones.
Que sólo vivieron en mi cabeza.
Pasaron semanas, meses, años.
Colgados sólo a través de 10 palabras.
Repetidas una y otra vez.
Pero en el fondo solo palabras, sólo eso.
No acciones.
No presencia.
No visitas.
No llamadas.
No compromiso.
Sólo unas cuantas palabras, 10 a lo sumo, repetidas de manera regular de manera escrita a través del tiempo.
Pero vacías.
Las rupturas constantes.
La falta de constancia.
La ausencia de insistencia.
Disforia.
Discordia.
Tu suponías una maldad en mi.
Que a veces surge en tu discurso.
Y que solo es un reflejo de tu interior.
Yo quería hacer el amor con amor.
Y lo logré. O eso creí.
Y lo perdí.
Y ese amor es lo que redimía la situación.
Cuando eso se perdió, se perdió.

Lo único que redimía a esa maldad era el amor.
Al perderse el hacer el amor con amor
Mi maldad fue iredenta.
Por tanto insostenible.



Edad Media

3 marzo 2013
Hay un destello en el espejo.
Brutal que reconozco en cada rostro de mis coetáneas.
Algo de lo que hubo.
Que para el pasado es inescondible.
Pero que para el futuro es novedad.
En la mitad del camino me encuentro y miro para atrás y adelante.
Un largo trecho falta.
Lo mismo que llevo.
Pero el ímpetu es menor.
La fuerza y la belleza también.
Y es cruel lo que falta y lo que queda.
Terrible ver los estragos del tiempo.
Mientras la tersura se resbala por huecos, pellejos pegados a la carne.
Y al hueso.
Lo lleno se escapa.
Como sí la juventud se escapara por un lugar perdido ente la piel y el hueso.
Los nuevos no tienen parámetro.
No intuyen lo que ya no esta.
Sólo ven los rastros.
De lo que alguna vez hubo.
En el destello del espejo.

Presagios

9 septiembre 2012
Hoy esta bien hoy no hay dolor enfermedad ni muerte.
Ayer fuimos felices en el espacio cotidiano
Hoy los fantasmas oscuros te han secuestrado.
Hoy poseo la salud la veo reflejada en mi derredor.
Fútil certeza.
El físico intacto.
El cuerpo entero.
Un niño llora.
Y el débil sonido.
Es ensordecedor en mi mente.
Presagios antiguos devoran.

¿Qué nos depara el destino?

Certeza

28 abril 2012
Encontré dentro de mi la certeza de que nunca podrías amarme toda
Y nunca me sentí lo
suficiente mente segura contigo para poder amarte

patética

1 abril 2011

Es patético observarme perdiendo la razón, sumida en la desesperación, al borde del pánico
El dolor en el pecho es tan real como mis lagrimas y la incapacidad de dejar de sufrir y sollozar en silencio 
¿Qué diablos me pasa?
¿Por qué no puedo dejarlo atrás?
Es una especie de frustración personal
El duelo es peor que el de una muerte porque contra esta no se puede hacer nada y aquí queda la posibilidad de hacer algo para arreglarlo.
Es patético notar que no hay remedio, que las cosas no se pueden forzar, ya se movieron, cambiaron,  y mi dignidad se encuentra por los suelos. He llegado a la máxima humillación y las cosas no se pueden componer con solo desearlo.

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