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lunes, 17 de noviembre de 2008

Orgasmos via vibrador vs. orgasmos con un amante amado

Siempre es divertido explorar la sexualidad propia, y experimentar. Recuerdo cuando salieron al mercado los cepillos de dientes que vibran para limpiar los espacios entre las muelas, y las perversas ideas que me dieron. Pensé, nunca podré volver a ver igual a una persona que se mete al baño con uno de estos cepillos vibradores, y después cierra la puerta con llave...
Efectivamente, como se imaginarán, se me ocurrió ponerme el cepillo de dientes en salva sea la parte. Una cascada de sensaciones se dejaron venir y fluyeron desde el centro de mi ser, y en unos cuantos minutos me encontré a mi misma obteniendo un fuerte orgasmo.
Lo cual me llevó a empezar a explorar la idea de comprarme unos juguetitos para mi beneplácito. Comencé a investigar las posibilidades, y a conversar con unas amigas más experimentadas. Me comentaron que existía un vibrador maravilloso, "el del conejito".
Empecé a buscar en internet, y encontré el mentado consolador. Sonaba muy interesante: un par de controles, forma de pene, y adentro del cuerpo, unos balines que giraban y prometían estimular la entrada de la vagina. La mejor parte es que en la base del pene, un simpático conejito vibra sin parar y con sus orejitas estimula el clítoris. Imaginar la sensación de tener un pene que gira por dentro y un conejito que por fuera estimula el clítoris me volvía loca....
Leí excelentes recomendaciones, y me dispuse a buscar donde obtenerlo. La primera decepción fué que en México no había manera fácil de hacerse de uno. Leí las diferencias entre los materiales y vi que algunos son más fáciles de lavar, con menos riesgos y más durables.
Encontré un lugar en México donde podría obtener juguetes, una librería con sex shop. Me dirigí al lugar, y mi primera sorpresa, fue cuando vi el tamaño. La mayoría de los consoladores me parecían descomunales. No podía imaginarme como algo así podría entrar en mi sin partirme en dos.
Me decidí por un vibrador pequeño, de la marca alemana Fun Factory, un simpático delfincito rosa, que se veía tan inocente... De silicón, no absorbe olores, es hipoalergénico, fácil de lavar y a prueba de agua. Si alguien se lo encuentra, no podría imaginarse lo que es...


No podía esperar más para llegar a mi casa y uti lizarlo. Lo primero que hice fue buscar el par de pilas triple AAA que usa, y prenderlo. Tiene un par de controles, un + y un -. Al presionar el +, empieza a vibrar, y si uno mantiene la presión, la intensidad de la vibración se incrementa. Si se mantiene aún más, empieza a vibrar intermitentemente, haciendo ruuun ruuun ruuun, si se sigue presionando el +, cambia el ritmo de vibración a mas rápido, haciendo runrunrunrun...
Al presionar el -, se regresa por el camino en sentido inverso.

Lo metí adentro de mi, y al principio me costó un poco de trabajo que entrara. A pesar de ser no muy grande, era un poco grande para mi. Lo encendí adentro de mi vagina, y no noté que estuviera haciendo mucho por mí, así que lo saqué y lo coloqué sobre mi clítoris y UUUAA!!! que sensación!!! es super intensa y exactamente sobre el punto adecuado. Tuve mi primer orgasmo con el delfín rosa, en un tiempo ridículamente corto.
Eso abrió una serie de oportunidades irresistibles de obtener orgasmos casi instantaneos tan frecuentemente como fuera posible... Sin embargo algo dentro de mi faltaba... Los orgasmos del cítoris son menos satisfactorios en mi opinión que los orgasmos en los cuales se estimula la vagina.
Y fue entonces cuando decidí que debería comprar un vibrador tipo el conejito, que estimula la vagina y el clítoris a la vez.
Volví a la librería con sex shop, y en esta ocasión no me pude decidir entre dos opciones: un vibrador con forma de pene, y con el conejito en la base, color rosa fosforescente y con un control que viene con un cable enroscado más o menos largo, que tiene un switch para encenderlo, y un par de diales, para aumentar la velocidad de giro del pene (con los balines que giran en la abertura de la vagina) y el otro díal para aumentar la fuerza de vibración del conejito.



El otro vibrador es un simpático gusanito, con una cara igual de inocente que la de mi delfin. En realidad son un par de gusanitos, uno grande, gordo y con unos anillos gruesos en su cuerpo, y el otro en la base, para estimular el clítoris. Los dos están saliendo aparentemente de una manzanita. Igualmente de inconspicuo color rosa. En silicón, facil de lavar, no retiene olores y es a prueba de agua. Es de pilas y en el mango están los controles, el encendido y un par de diales, uno para la velocidad de rotación de los balines que tiene adentro del cuerpo el gusanito grande, y el otro para controlar la fuerza de vibración del gusanito chico. Además de la simpática leyenda en el mango "love yourself"





El primero que utilicé fue el del conejito. Lo inserté dentro de mi, y el ancho fue correcto, solo que la sensación de frío dentro de la vagina no fue muy agradable de inicio. La otra desilusión fue, que la posición del conejito no era suficientemente inclinada para estimular mi clítoris! pero afortunadamente, nada que no se pudiera resolver inclinando hacia enfrente el conejito.



Interesante sensación, la de las esferas girando en la abertura de la vagina, y las orejitas del conejo revoloteando sobre el clítoris... Otro orgasmo en un tiempo ridículamente corto! La potencia de vibración del conejito era deliciosamente fuerte.
Un poco intimidante la forma de pene, como para nunca dejarlo olvidado por ahí.

Otro día decidí probar el gusanito. No hubo manera de que me entrara. Al parecer mi vagina no estaba acostumbrada al ancho del gusanito. Tuve que sacarlo y poco a poco irmelo metiendo hasta que pude soportar el dolor en la entrada de la vagina. Este vibrador no me pareció en un inicio tan bueno, ya que la vibración del gusanito chico para el clítoris no era muy fuerte, o ya estaba mal acostumbrada al delfín y al conejito.

Hasta que descubrí la manera ideal de utilizarlo: si lo insertas y lo sueltas, tiende a salirse, así que la jugada es meterlo y sacarlo constantemente de manera que el clítoris se estimula intermitentemente. Que manera de venirse!!!!! ya que uno se acostumbra al ancho, este vibrador hace que la vagina se abra mucho y acaricia la abertura de una manera increíble.

Lo ideal para utilizar los vibradores, es estar caliente de antemano, lo cual se logra con un poco de imaginación, el coctel de hormonas adecuado o ya de perdida, un buen video erótico.
No hay nada para mi, como un video donde se vea como entra y sale un pene de una vagina, sobre todo si trae imagen de la penetración. UFFFF hermosa palabra...Penetrar... de solo pensar en ella, me dan escalofríos...

He estado un tiempo divertida con mis consoladores. Son super buena onda: nunca dicen que no, están duros en cuanto los sacas de la bolsa negra donde duermen, y hacen que te vengas en unos cuantos minutos... Se lavan con jabón y quedan como nuevos listos para la acción.

Sin embargo, he de confesar que a pesar de mi afición a los vibradores, nunca es igual (afortunadamente) que los orgasmos obtenidos con un hombre, con un amante amado, un ser dispuesto a hacerte morir de placer.

El vibrador es como hacer el amor sola, y nunca se puede igualar con la increíble sensación de un pene desnudo entrando en la vagina. Un delicioso y cálido pene, con la piel suave y venosa, con la cabecita bien tiesa, deslizándose suavemente afuera de una vulva bien mojadita de deseo. Y la deliciosa inquietud de que vendrá después... El vibrador nunca cambia por su propia voluntad de ritmo, esa enloquecedora situación de no saber si ahora entrará hasta el fondo, ahora lentamente, ahora rápido, ahora saldrá por completo. Creo que lo mejor es cuando sale por completo de la vagina y vuelve a entrar lentamente hasta el fondo, lentamente una y otra vez, mientras sientes la manera como la cabeza roza la entrada de la vagina, cada vez que entra y sale, y la mejor parte que es ver el rostro de tu amante amado, su expresión de deseo, sus ganas de hacerte vibrar, el objeto de tu pasión, y así hasta que no lo puedes soportar más y explotas en olas de placer que nacen de la vagina, recorren tu cuerpo por las extremidades y sientes como te contraes alrededor del pene, una, otra, otra vez , y otra y otra y otra...

3 comentarios:

Monica dijo...

Hola! No vas a creer la coincidencia.... yo tambien me compré un delfincito rosa y el Paul&Pauline!!! (el gusanito verde con el acariciador de clitoris) A mi tambien me parecieron grandes, pero atendé lo que hice: una combinacion del delfincito rosa vibrando adentro y mis dedos afuera masajeando el clitoris.... EL orgasmo no terminaba, que sensacionnn!!!Me quedé zombie por media hora :) SI, la comparacion viene cuando tienes pareja, si no, no te queda otra :(

Juan C. dijo...

me encantaria verte con el

Fullmoon dijo...

Por favor enviame la dir. de donde compraste tus mascotas (delfin y conejo jajaja). Para correr por unos.

p.d. tambien vivo en la cd. de méxico.

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