Yo también te extraño. Ayer justamente estaba pensando en qué opinarías del lugar donde vivo y en lo mucho que me gustaría que lo vieras. Imaginaba que tu siguiente congreso era aquí y pasabamos unos días juntos, felices, paseando de la mano y llenándonos de placer de todas las maneras posibles... en todas las esquinas de esta ciudad maravillosa.
Yo también te extraño.
Extraño tu cuerpo delicado y las maravillas que hace.
Extraño tus nalgas cabalgando sobre mi.
Tu boca hambrienta.
Tu vulva húmeda, muy húmeda que se llena de mi y me derrite.
Extraño el sonido intenso de nuestro amor.
El olor, el sabor de tu sexo.
Extraño sentir que mueres de placer en mis brazos.
Extraño el orgasmo, la intensidad del orgasmo al que me llevas... cuando siento que me voy a morir viniéndome en ti... y quiero hacerlo por horas.
Yo también te extraño.
7 comentarios:
¡Bueno, o solo extraño, no compartir ese paladar tan rico!
Saludos.
el extrañar en esta historia me sugiere una línea continua de deseo que goza,
besos
Precioso, preciosa
Un besazo
qué calenturas...
El inmenso mar. Este extrañar tan constante...
tomasuncafe. El deseo surge de que no tenemos lo que queremos. Supongo que cuando lo tenemos, después de un tiempo termina el deseo.
La niña mala, un besazo a ti tambien, gracias por tu visita
jordim, son unas calenturas terribles las que tengo jajaja, lo peor de todo es que no se me pasan! saludos!
Hermoso, Zorrita. dime como vives con tanto deseo,con tanta calentura?
Zorrita, bonita, delicadamente encantadora, extraño esas maneras de descansar y compartir el descanso con quien lo desea compartir: Entre una lengua jugosa, una piel hidratada, sexos encantados por el morbo, mentes seducidas por el fetichismo.
¡Todo un manjar de la naturaleza humana!
Un abrazo al estilo Karma.
Pepe
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