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martes, 12 de mayo de 2009

Instantes


A veces me pregunto qué es lo que quieres demostrar con nuestros videos.
En los de la última vez, se puede ver, cuando vamos en el auto, como estoy doblada sobre tu regazo, sosteniendo tu pene con mi mano, que se asoma, parado, por la abertura de tu pantalón, y mientras conduces con una mano, con la otra, sostienes la cámara a la altura de mi cara.

Es como mostrar al mundo nuestra travesura: Un par de adúlteros, dirigiéndose al hotel, cachondeándose en el auto. El hecho de que te guste filmarlo me hace pensar que es algo que de alguna manera atesoras.

Te estoy preguntando: "¿Y qué más?" sacando un segundo tu polla de mi boca, cuando me respondes: "No, es que no puedo hacer otra cosa más a la vez", y yo suelto una carcajada sobre tu miembro, y te comento lo multitareas que eres.

O mientras estamos en el cuarto de hotel, y yo, buscando un enchufe para el ipod, me sigues con la cámara, preguntándome que pienso.

A través de la cámara intuyo como me ves, lo que sientes, lo que deseas. Apuntas a mis nalgas, mientras yo me agacho para encontrar el enchufe. Enfocas mi cara, mientras estoy atareada buscando en mi bolsa los condones. Observo cómo me miras, como te gusto, como me deseas. Veo mi rostro de princesa antigua, como de porcelana, enmarcado por el cabello castaño, ensortijado, y en ese instante me veo a mi misma como una diosa, a través de tu mirada.

Es agradable pensar en que si viéramos esos videos en unos años, probablemente, recordaríamos lo divertidos que estábamos, y como nos devorábamos vivos.

Y siempre es inquietante, también, verlo desde esa perspectiva. Porque puede ser que en unos años, la vida haya cambiado, y los veamos diferente. Como si fuera parte de la documentación de nuestra interacción, como si a través de filmarnos, quisiéramos hacer real, tangible, nuestra relación.

En cada nuevo video, hay instantes, momentos que al verlos, me causan escalofríos. Pequeños segundos, que en vivo, pasan desapercibidos, y que al recrearlos, me estremecen.

Como por ejemplo cuando me pides que me desnude. El espectáculo de saber lo que te gusta ver mi cuerpo que va apareciendo ante tus ojos.

Esos segundos previos a que suceda mi orgasmo: Cuando aprieto los ojos, gimo, y finalmente vocalizo. El instante previo a que introduzca tu polla en mi boca, tus gemidos en anticipación, y las exclamaciones cuando lo sientes entre mis labios, cuando lentamente lo lamo.

Una de las cosas que más me gusta es escucharte. Ese ruido singular, gutural, entrecortado, tembloroso, que en ocasiones haces, y que he escuchado en otras circunstancias sexuales. Casi todo el tiempo soy yo la que aparezco en escena, pero a ratos alejas el brazo para que se vea todo el cuadro, o apuntas hacia algún espejo. Filmas mi vulva, mientras la acaricias con los dedos. Los introduces en mí, y luego en tu boca, saboreándolos. Creo que nunca te he dicho como me pone que hagas eso...
Te encanta enfocar mi rostro, con la mirada turbada, los ojos entrecerrados, pidiéndote que me la metas ya, pronto, rápido.

Diriges la cámara hacia mi cuerpo, cuando en cuclillas, sobre ti, me muevo rápidamente de arriba a abajo. Veo en la imagen mis senos rebotando, y tu mano sobre ellos, amasándolos. Rápidamente colocas la cámara atrás de mí, y se ven mis nalgas, temblando, mientras tu polla aparece y desaparece en mi interior.

Ahora te ha dado por filmar nuestros besos. Esos me encantan. Tus suaves labios, grandes, sensuales, cubriendo por completo los míos, sellando un pacto. Sabes cómo me gusta sentirte sobre mí, tu boca succionando mis pezones, tu polla martillando, y mis ojos cerrados, tratando de concentrarme en las sensaciones. La certeza de estar completamente entregada, sometida, desquiciada. Tratas de besarme, me miras a los ojos, mientras yo me desligo de ti, no pudiendo soportar un estímulo más, hago la cabeza hacia un lado, y aprieto la boca, mientras me corro.

Es encantador ver tu rostro de asombro, cuando me estoy viniendo, como mueves la mirada, me observas, conmovido, extasiado, ante el espectáculo que presencias, que provocas.

Como nuevamente me besas, y me observas mientras lo haces. Como cierras los ojos, cuando sientes mis suspiros entrecortados en tus labios.

En nuestros videos, hablamos tan poco, pero demostramos tanto...Son cosas que no se pueden decir, que solo se deben sentir.

4 comentarios:

Lydia dijo...

Imagenes de besos que van mezclándose de manera sugerente... siempre con sensualidad y máxima pasión... sin necesidad de palabras.

tomasuncafe dijo...

tanta excitación y deseo,
me han dejado boquiabierto,
tal cual tus besos,
mas besos para ti

Legion dijo...

Más allá de toda perspectiva, se trata siempre y en última instancia de "perpetuar" los momentos que nos hacen sentir bien con la gente que amamos.

Muy linda entrada.

Besos

susana moo dijo...

Está bien lo de inmortalizar el acto, pero los hay obsesivos con eso y entonces ya es un fastidio. Parece que les excitase más la piel detrás del objetivo que a viva voz.

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