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jueves, 14 de abril de 2011

Está fuera de mi control

De todo se aburre uno, ángel mío, es una ley de la naturaleza; está más allá de mi control.
Por lo tanto, si hoy me aburro con una aventura que me ha ocupado desde hace cuatro meses mortales, está más allá de mi control.

Si, en este caso, he tenido exactamente tanto amor, como tú virtud, y ya es mucho decir, no es extraño que los dos hayan terminado al mismo tiempo. Está más allá de mi control.

De ahí viene que desde hace algún tiempo te engaño ; pero también me obligaba a ello, en cierto modo, tu despiadada ternura. Está más allá de mi control. Hoy una mujer a la que amo locamente exige que te sacrifique. Está más allá de mi control.

Me doy cuenta, es cierto, de que ésta es una buena ocasión para clamar perjurio ; pero si la naturaleza acordó a los hombres constancia, mientras les daba a las mujeres obstinación, está más allá de mi control.

Hazme caso, elige otro amante, como yo elegí otra amante. Este consejo es bueno, muy bueno ; si lo encuentras malo, está más allá de mi control.

Adiós, ángel mío, te tomé con placer, te abandono sin pesar; puede que vuelva a ti. Así anda el mundo. Está más allá de mi control.


2 comentarios:

Te susurraré... dijo...

Sí, de todo se cansa uno.

GudèLu dijo...

Ciertamente, al llegar ese punto en q empieza a estar fuera de tu control, es preferible cambiar de registro cuanto antes.

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